Es increíble como me había olvidado de este lugar, de hecho tenia algunas entradas sin acabar y quiero compartirlas con vosotros haciendo un pequeño resumen de los acontecimientos más importantes del mes.
Febrero ha estado lleno de aventuras, como otro cualquiera, a pesar del frio e incluso la nieve no he querido malgastar el tiempo. Al principios de mes dejaba Holanda en mi primer viaje a Alemania. Viajando de noche, llegue a Berlin a las 8 de la mañana y pase el día con mi amigo Ricardo, el cual esta de Erasmus.

Ricardo me enseño la maravillosa capital germánica, llena de recuerdos de lo que ha sido la guerra; el muro, los monumentos a todos los diferentes caídos... Una ciudad que quiere recordar las memorias del pasado para que no se repitan. Yo no solo había viajado a ver Berlin, había viajado para reencontrarme con mi yo, para poder hablar de cosas que desde holanda se ven tan pequeñas que no se distinguen desde la lejanía. Todos dejamos cosas sin hacer cuando nos vamos, todos dejamos gente a la que quizás no volveremos a ver y otra a la que si. Es importante recordar el pasado para mirar hacia el futuro, y eso aprendí en la maravillosa Berlin. Creo que viajar es muy importante, y que viajando se aprenden muchas cosas, pero esta vez se hizo tan evidente para mi que fue un viaje perfecto para mi.

A finales de Febrero hice otro viaje, esta vez a la capital Belga. Bruselas es una ciudad pequeña con algo de encanto pero sinceramente no de mis viajes favoritos.
Marzo pasó bastante rapido y sin viajes, pero nos acercamos a la exposición de Harry Potter que habían abierto en Utrech y si, merecio mucho la pena. También hicimos un safari por La Haya que nos permitio adentrarnos a conocer más la vida de esta hermosa ciudad y de los Holandeses; ¿Sabíais que los Holandeses tienen un día dedicado al trabajo voluntario? en ese día mucha gente intenta voluntariarse en organizaciones y muchas organizaciones planean distintas actividades para los voluntarios; Nosotros pintamos las paredes de Don Bosco.
Abril fue un completo caos; 4 personas se incorporaban a nuestro grupo durante un mes, un montón de planes fiestas y viajes para ellos, así como nuestros días libres en los que vinieron a visitarnos nuestra familia y amigos. En estos días conocí a Kristina, la mejor amiga de Marinela, y gracias a que su hermana estaba fuera de Holanda pudimos ir a dormir a Utrech a su casa y pasar una noche haciendo un maratón de Los Juegos del Hambre. Además, visitamos la ciudad y al día siguiente fuimos a Amsterdam no solo a visitarlo, ahi nos esperaban los voluntarios de Don Bosco de Amsterdam para ofrecernos una cena de Pascua. En Ábril también sucedio el día del rey; la fiesta más popular de Holanda donde los Holandeses salen vestidos de naranja (ya que el rey se apellida "De Oranje") a festejar que es su cumpleaños. Un desmadre total donde además pueden vender cualquier cosa por la calle sin licencia, los holandeses aprovechan este dia para vender sus enseres viejos que ya no utilizan. Tuve la suerte de pasar este día con mi madre ya que bajo una semana a verme y ver este maravilloso (y lluvioso) país.

Mayo: lo mas importante de Mayo fue el viaje a Turino; un road trip en furgoneta en el que recorrimos más de 3.000 kilometros. Rijswijk-Freiburg pasando por la casa de Tobias a dormir y desayunar, Freiburg-Turino, comiendo en Suiza y parando a descansar en los Alpes suizos.

En Turino dormimos en un Hotel, vimos la ciudad, comimos en un restaurante el tipico "aperitivo" italiano y a la mañana siguiente viajamos a la casa de Don Bosco, entre Turino y Asti. Después de ver donde vivió, donde se crió, donde estudió y hasta donde cagó, subimos en el coche con destino a la casa de la abuela de Chiara; La Nonna nos preparo una lasaña con antipasta de primero, y un segundo plato de carne y ensalada. Para terminar un postre de frutas y un segundo postre de tarta acompañado de grapa con café para los que quisieron beber (yo no) Andy, el monje salesiano que nos acompañaba, decidio beber mucho; nos quedamos en la casa de la Nonna disfrutando del buen tiempo en el jardín hasta el anochecer, el tio de Chiara intentando hablar ingles, los primos intentando traducir, nosotros intentando no aburrirnos... Una escena de película vaya. Al final nos tuvimos que ir, Andy decidió que (Borracho como estaba) tenía que sacar el coche del garaje el solo y ya si eso dejaría conducir a Stepan. Os podéis imaginar la situación: Nosotros muriéndonos de vergüenza, la familia italiana riéndose por no llorar y Andy destrozando las plantas del jardín de la Nonna... Afortunadamente nadie salio herido, ni siquiera un jarrón.

Dormimos en casa de Chiara, visitando el único bar que tiene su pueblo donde todos sus primos italianos habían decidido salir obviamente ya que es el único bar del pueblo. Al día siguiente salimos temprano para Venecia.

Cuando hacemos viajes tendemos a idealizar las ciudades por los que hemos visto o nos han contado en las películas o televisión, pero Venecia es tal como te esperas e incluso mejor; No me la imaginaba tan grande y con edificios tan antiguos, de esos que parece que se te va a caer la pintura encima de lo viejo que esta. Viajar por sus canales es viajar completamente al pasado, una ciudad que te enseña que la belleza puede perdura a lo largo del tiempo pero a la vez te advierte que si no la cuidas es probable que no perdure para siempre; Tuve la suerte de que fuimos en una época en la que en Internet se estaba haciendo muy viral unas manos que se aferran a la vida, el artista Lorenzo Quinn las coloco para sensibilizar sobre los efectos del cambio climático ya que no es nada nuevo que Venecia se encuentra en peligro debido al cambio climático y a la subida del nivel del mar.

A las 12 de la noche de ese día llegamos a Eslovenia, el único país del que no tenía ninguna expectativas. La familia de Eva nos acogió con los brazos abiertos y una gran casa con terraza. A la mañana siguiente fuimos a ver tres sitios muy famosos del pais. El primero era un camino de cascadas con unas vistas impresionantes. El segundo, el lago Bled, donde además de comer picnic nos bañamos probando el agua de Slovenia, y por último pasamos la tarde recorriendo Liubliana la capital del pais, una ciudad tranquila, con encanto e historia, diferente a cualquier ciudad europea con un simbolo muy peculiar: El Dragón.
Después de dormir en casa de Eva cogimos el coche y pasamos 18 horas hasta llegar a Rijswijk de nuevo.
Un viaje inolvidable, muy cansado y muy loco.
Y así llegué a Junio con muchas ganas de volver a casa y ver a mi familia y Javi. El primer fin de semana pude pasar cuatro días (que en principio eran tres). Javi me preparo muchísimas sorpresas, y mi familia me invito a comer a muchos sitios. El lunes volvía triste a Holanda con la sensación de que me había sabido a poco, por eso cuando alguien llorando en el avión pidió un voluntario para quedarse en España y el poder coger la plaza de su asiento ya que había overbooking y lo necesitaban para llevar a su bebe al medico, no me lo pensé dos veces y lo hice. Decidí no contarles lo que estaba pasando y decir simplemente que había retraso para presentarme en casa en plan sorpresa, lo mismo paso con Javi, con quién quedo mi madre para darle una cosa que me había dejado y no le había devuelto y me aparecí yo. Fueron unas horas, pero esas horas me sirvieron muchísimo.
El año se esta terminando y se nota, no solo en el ambiente, también en los planes; últimamente tenemos la filosofía de que hay menos tiempo que perder y por eso en esta semana ya hemos ido a un pub quiz y a Giethoorn (un pueblo precioso de Holanda) he intentamos tener todo nuestro trabaja terminado para cuanto antes. Las incógnitas de que pasara con nosotros se huelen en el aire, algunos tienen ya sus planes, otros siguen indecisos, otros esperan una respuesta por un segundo canal. Y mientras tanto nosotros, planeamos nuestras pequeñas vacaciones de verano y hablamos sobre el caos que va a ser vivir Vakantiebos. Pero bueno, el tiempo es un enemigo que nadie puede combatir.